¿Es legal y viable como detectives investigar una baja laboral si la empresa desconoce el diagnóstico del trabajador? Sí. En este artículo te explicamos cómo abordamos una investigación privada basándonos en la descripción del puesto y en la detección de conductas incompatibles, todo eso sin necesidad de vulnerar la confidencialidad médica.

Cada día resulta más complicado para el empresario ejercer su derecho al control efectivo de la actividad laboral ( artículo 20.4 Estatuto de los trabajadores ) . Un claro ejemplo de ello es el desconocimiento de las causas, evolución y pronóstico de las bajas laborales de sus trabajadores. ¿Cómo se puede dirigir o controlar la actividad laboral en una empresa si no sabes siquiera de cuantos trabajadores puedes disponer y en qué momento?
De esa dificultad se aprovechan con mala fe miles de trabajadores en España todos los años para tomarse sus “merecidas bajaciones”. Aunque la Ley 5/2014 de Seguridad Privada menciona que el informa del detective es el único medio legal para ejercer la potestad de vigilar legalmente a sus trabajadores, y que la reciente sentencia STS 551/2023 del Tribunal Supremo indique que bastan meras sospechas para iniciar una investigación, la realidad es que no nos lo ponen nada fácil. Al contrario. No vamos a entrar en este artículo en el cómo lo hacen o el por qué el Estado lo consiente (creo que eso ya lo sabemos todos) y nos vamos a centrar en las posibilidades de control que aún nos quedan.
¿Necesita el detective conocer el diagnóstico para trabajar?
En absoluto. Para empezar los detectives no somos médicos para interpretar un diagnóstico, por lo que de poco nos sería realmente útil. También hay que tener en cuenta que un mismo diagnóstico puede, en personas distintas, dar lugar a limitaciones distintas.
¿Sería mejor conocer el motivo de la incapacidad de antemano?
Desde luego. Para iniciar una investigación siempre es mejor contar con el máximo de información posible. Aunque el diagnóstico en sí no nos lo aclare, lo que sí nos sería muy útil es conocer las limitaciones que esa persona en concreto dice tener y que han motivado su incapacidad.
¿Qué datos realmente necesita un detective para hacer su trabajo?
En realidad, – atento empresario o encargado de RRHH – nos es más útil y necesario tener los datos básicos de un empleado bien claros, como una fotografía, su dirección real (no la que dio hace 15 años cuando le contrataste), el teléfono o los vehículos con los que se mueve. Disponer de esos datos actualizados cuesta relativamente poco y ahorra muchísimo trabajo.
Cada hora o gestión que usamos en obtenerlos, son horas de trabajo que se van a facturar, y a veces son muchas.
¿Cómo plantear un operativo sin conocer el motivo de la incapacidad?
Partimos de la premisa de que no tenemos ni idea del motivo de la baja o que la rumorología que nos ha llegado es muy poco precisa o digna de confianza. Eso no lo sabemos, pero vamos a lo que sí sabemos:
1.- Sabemos que, a criterio de un médico, ese problema lo hace temporalmente incapaz de realizar las funciones propias de su trabajo.
2.- Conocemos cuales son las funciones y características de su trabajo. Sabemos cuáles son sus exigencias físicas, corporales o incluso mentales y de capacidad de relación con terceros.
A partir de estos datos podemos especular qué indicios o pruebas necesitamos obtener y cómo planificar la investigación para obtenerlos.
La descripción de su puesto de trabajo.
Para planificar la investigación y, para que en el momento de llevarla a cabo sepamos distinguir conductas importantes de otras secundarias, necesitamos una descripción lo más detallada posible de las características de su puesto de trabajo, sus funciones dentro de él, su nivel de exigencia física y postural y el nivel de estrés y responsabilidades asumidas.
La investigación deberá centrarse en obtener pruebas que resulten válidas (eso ya lo damos por supuesto con nuestra metodología profesional) y sean útiles a la hora de demostrar las capacidades reales del trabajador, tanto si la baja es médica como psicológica.
«No investigamos el diagnóstico médico; constatamos si las conductas diarias del trabajador son compatibles con las exigencias reales de su puesto.»
Bajas médicas y su investigación.
A nivel funcional, llamaremos aquí “bajas médicas” a las referentes a enfermedades biológicas con base puramente corporal. Eso incluiría desde lesiones musculares leves hasta enfermedades graves que ponen en peligro la vida del doliente. En la práctica, la inmensa mayoría de contrataciones derivan de lesiones muy típicas del impostor: dolor de espalda, cervicales, dolor de rodilla o secuelas de antiguas lesiones conforman el 95% del menú corporal.
¿Por qué suelen simularse estas lesiones?
Por que a los médicos les cuesta mucho, con el nivel tecnológico actual, evaluar su existencia o su alcance. La mayoría de información en la que se basan para el diagnóstico, sobre todo en sus inicios, es la anamnesis o entrevista personal. El profesional de la sanidad debe confiar, en principio, en la buena fe del paciente a la hora de describir sus síntomas y limitaciones.
No todos actúan de buena fe.
En estos caso, conociendo bien la descripción de su puesto de trabajo, nos centraremos en recabar información y pruebas sobre conductas que evidencien un esfuerzo similar o superior al que llevarían a cabo trabajando.
Ejemplos reales de conductas a observar:
Caso Oficinista: El empleado que pasa el día sentado en una silla ergonómica, con descansos periódicos, que dice no poder trabajar, pero sí pasar sentado toda la tarde en el bar del pueblo jugando a las cartas sobre una rígida silla de bar.
Caso ayudante de obra: El trabajador que pasa sus fines de semana haciendo obra en la casa de campo de sus suegros.
Caso comerciante: El dependiente de un estanco que pasa de pie gran parte de su jornada y, estando de baja, pasa los fines de semana dando largos paseos por la montaña.
Las temidas bajas psicológicas y su investigación.
Cuando un empresario cree que el motivo de la baja médica es psicológico muchas veces se da por vencido antes de empezar. Hace mal. Los trastornos psicológicos no se pueden diagnosticar al azar y deben cumplir una serie de requisitos, muchos de ellos observables, para que el trastorno pueda ser diagnosticado.
«Un psicólogo precisa de varias sesiones y tests estandarizados para un diagnóstico preciso; un médico de familia dispone de quince minutos. Ahí radica el coladero.»
Como psicólogo, además de detective, parto con una cierta ventaja en este tema. No solo la conducta observable debe ser compatible con los criterios diagnósticos del DSM-5, sino que hay toda una serie de conductas que son incompatibles con cualquier tipo de tratamientos psicológico o psiquiátrico.
El hecho incontestable de que, mientras un psicólogo precisa de tres o cuatro sesiones de 45 minutos y el uso de tests de evaluación estandarizados para realizar un diagnóstico preciso y que, por el contrario, un médico de familia disponga de media de 15 minutos por consulta (con suerte) convierte las bajas psicológicas en un inmenso coladero.
Conductas relacionadas con el ámbito psicológico a observar.
Ingesta de alcohol. Conducta incompatible con la convalecencia de cualquier enfermedad mental o con cualquier tipo de tratamiento, tanto psicológico, como farmacéutico y contraindicado para todo tipo de trastorno. La ingesta, y no digamos ya si es abusiva, de alcohol por parte del trabajador de baja implica retrasar, de manera voluntaria, su recuperación.
Actividades organizativas o de responsabilidad. Incompatibles con gran parte de los trastornos posibles, por no decir todos.
Hay otras muchas más, y son igual de contrastables, pero tampoco queremos publicarlas y dar ventajas “a los malos”.
| Tipo de Baja Simulada | Exigencia Real del Puesto de Trabajo | Conducta Observable Incompatible (Prueba) |
|---|---|---|
| Traumatológica / Espalda | Carga de pesos, bipedestación prolongada, movimientos repetitivos o posturas forzadas. | Realizar mudanzas particulares, trabajos de bricolaje/construcción pesada, o permanecer horas de pie en eventos de ocio sin muestras de dolor. |
| Psicológica / Ansiedad | Capacidad de concentración, toma de decisiones, interrelación con terceros o gestión del estrés. | Consumo reiterado o abusivo de alcohol en lugares públicos, participación activa en la gestión u organización de otros negocios o eventos complejos. |
| Baja por Estrés Agudo | Soportar entornos de alta presión, multitarea y cumplimiento de horarios estrictos. | Realizar viajes de ocio prolongados conduciendo largas distancias, o participar en competiciones deportivas que requieren alta exigencia y concentración. |
| Pluriempleo en «B» | Cualquier tipo de actividad que requiera la jornada laboral contratada. | Incompatibilidad absoluta: Ejercer la misma profesión o similar por cuenta propia o para un tercero (ej. fontanero, camarero, electricista) estando de baja. La clave es que la actividad laboral retrase la recuperación del trabajador. |
Otros motivos por los que realmente no necesitamos saber el motivo de la baja:
Además de lo citado, y teniendo en cuenta que la base de los despidos objetivos que investigamos es la pérdida de confianza o la simulación, hay actividades que, por si solas, ya implican al ser probadas, que vas a conseguir un despido sin indemnización.
Un ejemplo básico es encontrar al trabajador de baja realizando actividades laborales idénticas, o muy similares, durante su periodo de IT.
Normalmente, el que es camarero es camarero, el jardinero es jardinero y el fontanero es fontanero, por lo que, estando de baja en una empresa, no es complicado encontrarles trabajando en B para otra o realizando trabajos por cuenta propia. Casi siempre lo harán con la misma actividad, o muy similar, de la que están de baja.
En resumen, investigar bajas fingidas sin conocer el diagnóstico que las motiva es el día a día del detective.
¿Sospechas de una baja fraudulenta en tu organización?
No necesitas esperar a conocer el motivo médico para actuar. En Omnia Veritas analizamos las funciones del puesto y diseñamos el operativo legal necesario para constatar las capacidades reales del trabajador.
Consulta con nosotros en el 686 669 705 o mediante nuestra página de contacto.