La nueva propuesta competencial del colegio de criminólogos choca frontalmente con las actuales atribuciones de los detectives privados en la LSP. Algunos criminólogos incluso se atreven a comentar que la formación de los detectives está sobredimensionada para nuestras funciones y que deberían formarnos menos. Es para partirse la caja.
Todo este despropósito no tiene otro sentido que tapar una cruda realidad:
No hay puestos de trabajo para criminólogos.
Los únicos criminólogos con un puesto de trabajo sólido, además de los de las FFCCSS del Estado, son los profesores universitarios que se dedican a formar a nuevos criminólogos, y la única función que le imagino a esta propuesta competencial es seguir vendiendo cursos universitarios.
La criminología es una modalidad de investigación científica cuyos resultados van encaminados a la mejora de la sociedad en su conjunto, eso deja poco margen a la creación de puestos de trabajo privados más allá de la subvención. ¿Se va a crear una Crimi-Corp que se dedicará a patentar soluciones criminológicas y venderlas solo a las administraciones que le paguen creando miles de puestos de trabajo?
¿Cuántas plazas universitarias de estudios de criminología se ofrecen en España? ¿Las podemos comparar con las demandadas realmente por la sociedad? ¿A quién beneficia esto?
Que en ningún caso se entienda que estoy diciendo que la Criminología no sirva para nada, al contrario, necesita un ámbito de competencias claro y su aportación puede ser clave para la sociedad. El problema no es ese. El problema es esperanzar para vender e intentar rascar competencias de uno u otro lado para ver si así facturamos más.
Veo y he leído artículos relacionados con la empleabilidad de los criminólogos que sobrepasan la publicidad engañosa y se acercan peligrosamente a la estafa continuada, no entiendo cómo no hay asociaciones de ex alumnos querellándose.
Igual necesitan contratar a un detective de formación sobredimensionada.